Después de un tiempo intenso de trabajo nos toca despedirnos del padre Tiberio. Cómo todas las despedidas, un momento de tristeza para la comunidad de Mannheim-Weinheim y para toda la Delegación. Estoy seguro de que me uno a toda su comunidad en el agradecimiento. Una persona trabajadora, de escucha, cercanía y de unión. Llegó a esas comunidades con un espíritu de servicio que ha colmado con creces. En nuestro recuerdo quedan tantas celebraciones y momentos juntos: comuniones, confirmaciones, bodas, Corpus.

Recordamos con emoción recientemente su participación en el AOF. Todos fuimos testigos de su dinamismo y acompañamiento. El padre Tiberio se regresa a su querido Perú como misionero. Desde Alemania va a tener nuestra oración y cercanía. La Diócesis de Freiburg nos ha proveído de un sustituto para él en el padre Bernard.

P. Ferran Jarabo Carbonell
Delegado Nacional Misiones Católicas de Lengua Española en Alemania






