Publicación para la comunidad hispanohablante en Alemania

Misión, Palabra de Dios y desafíos culturales marcaron la reflexión de los docentes

Sesión del 18 de mayo

 

La renovación de la misión sacerdotal, la centralidad de la Palabra de Dios y los retos que plantea la cultura contemporánea fueron los ejes de las cuatro ponencias presentadas durante la jornada de formación.

Carlos Domingo destacó que el presbítero está llamado a ser constructor de comunidad, comenzando por una vida interior unificada en su relación con Dios, con sus hermanos sacerdotes y con el pueblo. Advirtió que el clericalismo ha fragmentado muchas comunidades y afirmó que el sacerdote debe dejarse ayudar por los laicos, promoviendo una Iglesia donde todos participen corresponsablemente en la misión.

Por su parte, el Padre Rodrigo Hernández reflexionó sobre el sacerdote en estado de misión, recordando que la vocación puede verse debilitada cuando el ministerio se reduce a una acumulación de tareas. Señaló que la misión no depende del activismo, sino de la unión permanente con Cristo mediante la oración. Alertó sobre cinco tentaciones: buscar solo la eficacia y los resultados, asumir un protagonismo excesivo que limite a los laicos, instalarse en la queja, vivir con prisa y perder la ternura. Insistió en que la verdadera fecundidad nace de una espiritualidad profunda y de una relación cotidiana con la Palabra de Dios.

El biblista Fabrizio Catenassi subrayó que la Sagrada Escritura debe ser la fuente y el alma de toda la acción pastoral. Invitó a revisar si la imagen de Cristo proviene realmente de la Biblia o de referencias culturales y devocionales. Apoyándose en el Documento de Aparecida y en Verbum Domini, defendió una animación bíblica de toda la pastoral, que llegue también a las familias y pequeñas comunidades. Asimismo, pidió fortalecer la formación bíblica de sacerdotes y laicos mediante el estudio y la lectura orante de la Escritura.

Finalmente, Miguel Ángel Pastorino analizó los principales cambios culturales que desafían hoy la evangelización: el hiperindividualismo, la pérdida de la memoria colectiva, la crisis de la imagen de Dios y una libertad desvinculada del sentido de la vida. Frente a este panorama, afirmó que la Iglesia debe ofrecer experiencias de encuentro con Jesucristo que transformen la vida, fortalezcan la dignidad de las personas y construyan comunidades vivas. En lugar de limitarse al mantenimiento sacramental, invitó a poner en el centro el anuncio del Evangelio y la formación de comunidades capaces de responder con esperanza a los desafíos del mundo actual.

 

Puedes ver sesión completa en canal YouTube de la Delegación:

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